El sistema original de resuperficialización
de cadera con prótesis de metal/metal fue introducido por
Corin, una empresa británica basada en Cirencester,
Gloucestershire, Reino Unido. Viene siendo usado desde 1991
con sólo ligeras modificaciones y actualmente lleva el
nombre de Sistema de Resuperficialización de cadera Cormet.
Otros fabricantes han introducido recientemente prótesis
similares y actualmente la mayoría de las empresas
ortopédicas producen prótesis de resuperficialización de
cadera.
Los implantes son de Cromo-Cobalto de alto contenido de
carbono, una aleación cuyos elementos principales son cromo,
cobalto, níquel y molibdeno. Ha sido elegida por su
resistencia al desgaste y su compatibilidad, lo que
significa que normalmente no produce efectos adversos en el
cuerpo.
Además de las propiedades de resistencia al
desgaste a largo plazo, otro factor importante es su proceso
de fabricación. El acabado superficial (la lisura de las
superficies metálicas brillantes) se controla con una
tolerancia de aproximadamente 5 micras. Una micra es una
milésima de milímetro. El espesor promedio de un cabello
humano es aproximadamente 100 micras, por consiguiente, la
lisura de las superficies articulantes es controlada con una
tolerancia de 1/20 parte del espesor de un cabello humano.
La esfericidad (o “redondez”) de las
superficies articulantes es igualmente crítica y la
diferencia entre el diámetro de la superficie externa de la
cabeza y la superficie interna de la copa,, también medida
en micras, es creada deliberadamente para permitir que el
fluído sinovial se pueda introducir entre ambas superficies
y actuar como lubricante, como sucede en la cadera normal.
La calidad de todos y cada uno de los implantes de Corin es
controlada y verificada, para garantizar que cumplen con las
normas de calidad internacional más estrictas.