Inicialmente Ud. será referido por su médico a un cirujano
ortopédico, quien le indicará si Ud. necesita ser operado y,
en dicho caso, qué tipo de prótesis es la más apropiada. Una
vez que su operación haya sido programada probablemente le
indicarán que vaya al hospital para una evaluación
preoperatoria unas semanas antes de la operación. Después de
la operación Ud. tendrá que asistir a un consultorio de
pacientes externos para el exámen y verificación de su
progreso.
Antes de la operación es probable que su cirujano le invite
a asistir a una consulta de pre-evaluación. En dicha
consulta le harán una evaluación médica detallada y un
registro de su historial médico. También le harán diversos
exámenes físicos como pruebas cardíacas, rayos X y análisis
de sangre y de orina. Esta sesion permitirá a los
profesionales determinar su condición para la cirugía y le
dará a Ud. otra oportunidad de discutir la intervención y de
hacer cualquier pregunta que se le haya ocurrido.
Esta es una lista de los artículos que
debe Ud. llevar al hospital:
Objetos personales, incluyendo
pasta dentrífica, cepillo de dientes, cepillo de cabello,
peine, dos toallas faciales, desodorante, jabón, champú,
equipo de afeitado, ropa interior, pijamas y albornoz.
Zapatillas o zapatos planos con
suela de goma, para andar.
Un traje deportivo u otra prenda
holgada y confortable para uso diurno en el hospital y
para regresar a casa.
Cualquier medicina que esté
tomando, con una lista que deberá entregar a la
enfermera indicando la medicina, su potencia, la dósis y
el horario de las tomas. Recuerde el nebulizador si
sufre de asma
Deje en casa todos los objetos
valiosos como joyas, tarjetas de crédito, chequera y
otro objetos de valor personal. Puede dejarse puesto el
anillo de boda, ya que éste será cubierto con
esparadrapo antes de entrar al quirófano. Lleve algo de
dinero para comprar periódicos, revistas, caramelos y
llamadas telefónicas. Recuerde que en la mayoría de los
hospitales no se permite el uso de teléfonos
celulares.
Normalmente Ud. será ingresado en el hospital el día antes
de la operación. Esto le dará oportunidad de familiarizarse
con los entornos y permite al equipo profesional asentarle.
A estas alturas Ud. puede esperar los siguientes
acontecimientos:
Una enfermera le enseñará la sala.
Le darán un brazalete de
identidad y le preguntarán si tiene algún tipo de
alergia. En caso afirmativo le darán un brazalete
rojo adicional, para alertar al resto del equipo de tal
hecho.
Le tomarán una muestra de sangre
para hacer la prueba de compatibilidad sanguínea y para
comprobar que sus niveles de hemoglobina son
satisfactorios.
Quizás le tomen la talla para un
par de medias de presión a usar después de la operación
(que le colocará la enfermera), para reducer el riesgo
de formación de coágulos.
Le visitará un fisioterapista
para discutir un programa de ejercicios postoperativos
para que Ud. se pueda movilizar lo antes posible después
de la operación.
Le visitará un anestesiólogo para
discutir los detalles de la anestesia. El o ella le
preguntará sobre su salud en general, si es Ud. fumador
o no, si Ud. ya tiene otra prótesis, si usa lentes de
contacto o si tiene alguna corona dental.
Una enfermera le explicará los
detalles de la operación y lo que Ud. puede esperar
antes y después de la misma. Le dirá que no coma nada
seis horas antes de la operación, pero le permitirán
tomar agua y ciertos tipos de líquidos.
Ud. deberá firmar un formulario
de consentimiento que dice que Ud. entiende en qué
consiste la intervención y está plenamente de acuerdo en
que el cirujano la realice.
Es posible que una enfermera le
visite para marcarle la pierna que va a ser operada.
Todos estos pasos son de rutina y
no deben alarmarle.
Para muchos pacientes la anestesia puede ser la parte más
desconcertante, sin embargo, con las técnicas de
anestesiología modernas, no hay por qué preocuparse.
El anestesiólogo le habrá visitado un día antes para
discutir el proceso. Ud. será trasladado de la sala al
quirófano y, antes de entrar en éste, le llevarán a la
antesala de anestesia, acompañado de una enferma de
quirófano. Le harán una serie de preguntas de una lista de
referencia a las que Ud. ya ha respondido, pero es
simplemente para una doble comprobación. Todas las drogas
necesarias para la administración de la anestesia están en
la antesala.
Primeramente le pondrán tres parches adhesivos en el pecho.
Estos parches permiten el monitoreo cardíaco durante la
operación. Le insertarán un pequeño tubo de plástico en una
vena (generalmente en el dorso de la mano). Dicho tubo será
sujeto con esparadrapo y, a través de éste le inyectarán
todas las drogas.
Una vez le hayan inyectado el sedante (que normalmente le
hace sentir algo de frío) Ud. empezará a sentir somnolencia.
Quizás le pidan que cuente hacia atrás desde 10 y Ud. ya
estará dormido antes de llegar al 1. Una vez que Ud. está
dormido el equipo anestesiólogo empieza su tarea. Ud. será
intubado, es decir, le introducirán un tubo por la garganta,
para permitir que el oxígeno y otros gases sean bombeados a
los pulmones.
Posiblemente le coloquen un catéter. Este permite el
monitoreo del funcionamiento de los riñones durante la
operación. Probablemente le dejarán el catéter colocado
durante 24 horas tras la cirugía, lo que elimina la
necesitad de levantarse para evacuar la vejiga.
Una vez completados estos procesos, Ud. está listo para la
cirugía.
Cuando Ud. sea pasado de la antesala de anestesia al
quirófano ya llevará dormido unos 20 minutos. La operación
llevará de una a dos horas. El abordaje quirúrgico adoptado
depende de la preferencia del cirujano, pero Ud. será
acostado sobre la espalda o colocado de costado para la
cirugía. La pierna que va a ser operada será lavada con una
solución antiséptica y le cubrirán todo el cuerpo con campos
estériles. Cuando esté listo para empezar el cirujano hará
una incision inicial de hasta 15cm de longitud a lo largo de
la cadera y la parte superior del muslo. Esta incisión es
profundizada gradualmente para cortar a través de la grasa,
músculos y tejidos blandos, hasta dejar expuestos los huesos.
Cuando el cirujano puede ver bien la articulación de la
cadera, se tuerce la pierna hasta dislocar la cabeza femoral
del acetábulo en la pelvis.
Utilizando instrumentos especiales, la
superficie dañada del acetábulo es remodelada en forma
hemisférica y se inserta la nueva copa metálica. Dicha copa
lleva un revestimiento especial en la superficie externa (hidroxiapatita)
que estimula el crecimiento del hueso hacia la superficie de
la copa, fomentando así una fijación muy sólida de la misma
a largo plazo. La cabeza del fémur es remodelada para
adaptarla a la forma del componente femoral y la nueva
cabeza metálica se fija en posición con cemento óseo.
Finalmente, las capas de tejidos blandos son suturadas y
quizás le coloquen un sistema de drenaje. Este consiste en
uno o dos tubos de drenaje insertados que emergen por la
piel de la cadera, conectados a un succionador por vacío,
durante dos a siete días. El sistema de drenaje nunca se
deja más de una semana, debido al riesgo de infección. El
objetivo del drenaje es prevenir la hinchazón causada por la
acumulación de fluídos tras la operación. El afluente es
drenado al succionador, que la enfermera vaciará
periódicamente. La herida es cubierta con vendas. Finalmente
Ud. sera despertado y transferido a una cama en la sala de
recuperación, donde permanecerá hasta sentirse totalmente
despierto, momento en que le regresarán a la sala general
Es natural que Ud. se sienta aprensivo después de la cirugía,
y debe asegurarse de que le han asesorado plenamente sobre
el período de recuperación tras la intervención. El régimen
postoperatorio, incluyendo el si Ud. debe utlizar muletas o
bastones y en cuánto tiempo puede aplicar peso a la cadera
operada, varía de cirujano a cirujano, por consiguiente los
consejos dados aquí son generales.
Ud. tardará una semana en aprender a subir escaleras con
muletas, y en poco tiempo podrá bañarse sin ayuda. No debe
pensar en conducir el coche hasta la consulta de
reconocimiento a las seis semanas de la operación, y
sólamente si tiene un 100% de confianza de que puede frenar
fuerte en una emergencia.
A los tres meses la mayoría de los pacientes pueden regresar
al trabajo, sin usar bastones o muletas y pueden dormir
sobre el lado operado Algunos pacientes tienen inflamación
del muslo en el lado operado, pero ésta desaparece muy
pronto. Algún que otro paciente percibe chasquidos u otros
sonidos de la nueva cadera, pero ésto raramente causa
problemas y generalmente desaparece a los pocos meses.
Inicialmente Ud. se cansará más rapidamente, en parte debido
a que quedarán residuos de la anestesia en su cuerpo durante
algún tiempo. Descanse un rato durante la tarde. Consulte a
su médico inmediatamente en caso de que sienta dolores
anormales, observe un gran enrojecimiento en el área de la
operación, o supuración de la herida.