El hombro es una articulación esférica
que permite al brazo rotar en forma circular o actuar como
bisagra para separarse del cuerpo. La “bola” es la parte
superior redonda del hueso del brazo superior (o húmero),
mientras que el “sócate” es la sección en forma de platillo
del borde externo de la escápula (la glenoide) en el que
encaja la bola. La articulación acromioclavicular (AC) está
situada entre el acromion (una parte de la escápula que
forma el punto más elevado del hombro) y la clavícula.
Como en todas las otras articulaciones del
cuerpo, los huesos del hombro son retenidos en posición por
músculos, tendones y ligamentos. Los tendones son cordones
resistentes de tejido que unen los músculos a los huesos y
ayudan a los músculos a mover el brazo. Los ligamentos fijan
un hueso al otro, proporcionando estabilidad.
El manguito rotador es una estructura compuesta de tendones
que, con sus músculos asociados, mantiene la bola del húmero
en el sócate de la glenoide, y proporciona movilidad y
fuerza a la articulación del hombro.
Las lesiones de hombro pueden ser causadas por actividades
deportivas que involucran un movimiento por encima de la
cabeza excesivo, tales como la natación, el tenis o el
levantamiento de pesos. Algunas personas dedicadas a ciertas
actividades cotidianas también sufren lesiones de hombro
debidas a movimientos por encima de la cabeza excesivos. Los
atletas son especialmente susceptibles a problemas del
hombro, que pueden desarrollarse lentamente por rutinas de
entrenamiento intensivo.
La mayoría de los problemas de hombro afectan a los músculos,
ligamentos y tendones, no a los huesos.
La detección temprana es la clave de la prevención de las
lesiones de hombro severas. Si se detectan bien al
principio, se puede hacer una serie de ejercicios para
reforzar los músculos del hombro, y se pueden recetar
medicinas antiinflamatorias para reducir el dolor y la
hinchazón.
El reemplazo de hombro es la última opción de tratamiento,
en aquellos casos en que los demás tratamientos han
fracasado o no son adecuados.
Las razones más comunes para el reemplazo de hombro son la
artritis, ya sea osteoartritis (desgaste y desgarro) o
artritis reumatoidea. También puede ser necesario por
fractura o un serio accidente. Con la artritis el hombro se
torna doloroso y difícil de mover. A veces, el manguito
rotador, que controla los movimientos del hombro, también
está desgastado o dañado.